Intentó robar un vehículo, pero lo que logró fue una gran golpiza
Todo ocurrió en la noche del 11 de agosto en un campo de fútbol americano en Albuquerque, Nuevo México.
Martínez, según cuenta un testigo, rondaba los alrededores del lugar y actuaba de forma extraña.
El joven, de 20 años, fue sorprendido por los jugadores intentando ingresar al automóvil que se encontraba en el estacionamiento, pero les explicó que necesitaba ir a un lugar y si lo podían llevar. Los tres deportistas, obrando de buena fe, no encontraron nada raro en la petición y accedieron.
Cuando estaban adentro del auto, Martínez no fue claro en cuál era su destino y dijo lugares distintos. Cuando por fin se decidió, en la puerta de una casa cualquiera sacó su arma y les ordenó que se bajaran del vehículo. Los tres jugadores de fútbol, mucho más grandes y fornidos que el joven ladrón, se bajaron sin oponer ninguna resistencia. De repente, antes de pisar el acelerador y emprender la huida, Martínez trastabilló torpemente con su arma en las manos.
Ese instante fue aprovechado por uno de los atletas que entró con rapidez al vehículo y le conectó una brutal trompada en la cara. Sus otros dos compañeros aprovecharon el momento y también lo golpearon para desarmarlo.
La Policía informó que la pistola que traía Martínez era falsa, pero que traía consigo un cuchillo.
Como evidencia de los golpes quedó la foto tomada por las autoridades al momento del arresto.