El británico que arriesgó su vida para no dejar morir solo a un niño
A pesar del miedo que sintió, el hombre se negó a dejar el lugar para que el pequeño no pasara sus últimos segundos en soledad.
El momento que se vivió en la Rambla de Barcelona tras el ataque terrorista donde hubieron 13 muertos y centenares de heridos dejó a su paso miles de fotografías sobre la tragedia, mismas que se volvieron virales en las redes sociales y llenaron portadas de todo el mundo.
Una de las más publicadas mostró esta arteria de la ciudad, normalmente muy concurrida, desolada, con varios policías y tres cuerpos en el suelo, entre ellos el de un niño al que un hombre se aferró.
El hombre que aparece en la fotografía se llama Harry Athwal, y esa semana estuvo en Barcelona para celebrar el octavo cumpleaños de su hijo Kyle. El británico, de 44 años de edad, y originario de Birmingham, estaba paseando por La Rambla cuando una furgoneta arrolló a centenares de transeúntes.
Tras los primeros instantes de confusión, Athwal divisó entre las víctimas y heridos a un niño que yacía sólo en el suelo. Al ver que no se movía decidió correr a auxiliarlo pero la policía le pidió que no se acercara por motivos de seguridad.
Este padre decidió hacer caso omiso a las advertencias de la policía y fue a socorrer al pequeño. “Estaba inconsciente, tenía la pierna doblada y le salía sangre de la cabeza”, explicó al diario británico “Metro”. Fue entonces, cuando le tomó el pulso y no notó nada, cuando pensó que se había ido. “Le acaricié el pelo y bañado en lágrimas me quedé con él, no iba a dejar a ese niño sólo en medio de la calle”, explicó, y añadió que se quedó sentado allí mientras la policía le decía que se apartara.
Después de que su experiencia se hizo muy conocida, muchos le llamaron “valiente” y “héroe” en las redes. Athwal recordó que durante esos minutos paso un verdadero miedo: “En todo momento pensaba que los terroristas podían volver pero yo no podía dejar al chico”. Y es que para este padre el niño desconocido podía ser su propio hijo. “Me recordaba a mi hijo. Tenía la misma edad que él, entre siete y ocho años”, finalizó.
Una de las más publicadas mostró esta arteria de la ciudad, normalmente muy concurrida, desolada, con varios policías y tres cuerpos en el suelo, entre ellos el de un niño al que un hombre se aferró.
El hombre que aparece en la fotografía se llama Harry Athwal, y esa semana estuvo en Barcelona para celebrar el octavo cumpleaños de su hijo Kyle. El británico, de 44 años de edad, y originario de Birmingham, estaba paseando por La Rambla cuando una furgoneta arrolló a centenares de transeúntes.
Tras los primeros instantes de confusión, Athwal divisó entre las víctimas y heridos a un niño que yacía sólo en el suelo. Al ver que no se movía decidió correr a auxiliarlo pero la policía le pidió que no se acercara por motivos de seguridad.
Este padre decidió hacer caso omiso a las advertencias de la policía y fue a socorrer al pequeño. “Estaba inconsciente, tenía la pierna doblada y le salía sangre de la cabeza”, explicó al diario británico “Metro”. Fue entonces, cuando le tomó el pulso y no notó nada, cuando pensó que se había ido. “Le acaricié el pelo y bañado en lágrimas me quedé con él, no iba a dejar a ese niño sólo en medio de la calle”, explicó, y añadió que se quedó sentado allí mientras la policía le decía que se apartara.
Después de que su experiencia se hizo muy conocida, muchos le llamaron “valiente” y “héroe” en las redes. Athwal recordó que durante esos minutos paso un verdadero miedo: “En todo momento pensaba que los terroristas podían volver pero yo no podía dejar al chico”. Y es que para este padre el niño desconocido podía ser su propio hijo. “Me recordaba a mi hijo. Tenía la misma edad que él, entre siete y ocho años”, finalizó.